lunes, 12 de febrero de 2018

Firbas Blockierung und Zensur Beiträge AFD soziale Netzwerke

Liebe AFD-Kollegen, seit ich meine Zusammenarbeit mit der AFD in Peru begonnen habe, leide ich unter einer Blockade und Zensur auf meinem Kanal www.youtube.com/hanspeterfirbas und auf www.firbaslibertaddeprensa.blogspot.com durch die deutsche Regierung.

Gestern, während einiger Stunden, wurde mein You Tube-Dienst blockiert, bis ich einen harten Angriff gegen die Verantwortlichen veröffentlichte. Vor einem Monat trat niemand aus Deutschland ein, als Deutschland immer war, nach Peru das zweite Land mit den höchsten Besuchen. Jetzt ist er auf den vierten Platz abgestiegen. 116 durchschnittliche monatliche Besuche. Vor einem Monat 0.

Die Regierung kennt firbaspressefreiheit.blogspot.pe nicht. Alles gut hier. Aber mein email und Telephon auch Spionage.

Reporter Ohne Grenzen hilft nicht.

Die Interamericanische Pressevereinigung hat diese Zensur angeprangert, aber wir haben keine zufriedenstellende Antwort erhalten.

http://www.sipiapa.org/notas/1212040-sip-pide-investigacion-posible-censura-periodista-peruano


Referenz: Georg Parzdeski

Viele Grüsse,

Hans-Peter Firbas
REISSEPASS BRD #C4FN7586H
info@firbas.net

https://www.facebook.com/seguridadyjusticiaenalemania/

BLOQUEO A MI CANAL YOU TUBE LIBERA MIS SECRETOS MÁS GUARDADOS





domingo, 11 de febrero de 2018

NIXON HABLA DEL MANEJO DELOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN







Familia Mountbatten-Windsor El apellido Windsor que lleva actualmente la Casa Real británica es relativamente reciente dentro de esta dinastía con la familia inglesa que se decantó por un nombre "inglés" para eliminar cualquier vínculo con Alemania, país enemigo en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). El nombre oficial, Sajonia Coburgo Gotha, llegó a convertirse en un verdadero problema durante ese conflicto al generar malestar entre la población por su fuerte asociación con lo alemán. Historia Dicho apellido, que llegó a esta monarquía a través del matrimonio, en febrero de 1840, de Alberto, hijo a su vez del Duque Ernesto I de Sajonia-Coburgo-Gotha, sonaba demasiado germánico. Un ataque aéreo contra Londres llevado a cabo por los alemanes el 13 de junio de 1917 con catorce aeroplanos llamados "Gotha", en el que murieron 162 personas y que dejó 432 heridos, no hizo sino poner de relieve la urgente necesidad de un cambio. Eludir cualquier connotación con el enemigo pasó a ser una tarea primordial durante el reinado del rey Jorge V -desde 1910 a 1936-, que junto a su familia y consejeros sopesaron alternativas más al gusto del pueblo británico. Tras barajar opciones como York, Lancaster, Plantagenet, Tudor-Stuart o Fitzroy, fue el secretario privado del monarca, Arthur John Bigge, el primer barón Stamfordham, a propuesta del primer ministro Lloyd George, quien dio con la solución. Windsor, al igual que el famoso castillo homónimo, cerca de Londres, constituía todo un símbolo para Inglaterra, además de ser un nombre cien por cien inglés y fuertemente ligado a la realeza. Hasta el día de hoy, la familia real británica responde a este apellido, que heredó Isabel II. Al contraer la actual soberana matrimonio con el príncipe Felipe de Grecia, perteneciente por vía materna a la familia de los Mountbatten, la Reina dispuso que sus descendientes se apellidaran Mountbatten-Windsor. El abuelo materno de Felipe de Edimburgo, príncipe alemán llamado Louis Alexander de Battenberg (1854-1921), que contrajo matrimonio con una nieta de la reina Victoria, Victoria de Hesse-Darmstadt, tradujo su apellido, alemán, al equivalente inglés de Mountbatten (berg y mount es montaña, monte en alemán e inglés respectivamente). En abril de 1952, dos meses después de su ascensión al trono, Isabel II dispuso que tanto ella como sus hijos serían conocidos como la Casa y Familia Windsor, apellido que heredarían sus descendientes y respectivos hijos. Un decreto posterior, dictado el 8 de febrero de 1960, precisa, sin embargo, que mientras que la Soberana y sus cuatro hijos -Carlos, Ana, Andrés y Eduardo- serían conocidos como Windsor, otros familiares que no fuesen príncipes o altezas reales llevarían el apellido Mountbatten-Windsor. Así, este último fue el utilizado por decisión propia por una de sus hijas, la princesa Ana, cuando se casó con su primer marido, el capitán Mark Phillips, en 1973.1​ El heredero del trono, el príncipe Carlos, casado en segundas nupcias con Camilla, Duquesa de Cornualles, podría optar por el de Mountbatten, haciendo honor a su tío abuelo y mentor, Louis Mountbatten, el último Virrey de la India, asesinado por el IRA en 1979. Así se indica en el segundo capítulo de la biografía del príncipe Carlos escrita por el periodista Jonathan Dimbleby, amigo personal y biógrafo del primogénito de Isabel II. Esta decisión, que, según dicho autor, cuenta con la aprobación del príncipe Felipe, duque de Edimburgo, ha sido objeto de grandes discusiones en el seno de la familia real, pero por tratarse de una cuestión constitucional, debe ser consultada con el primer ministro y aprobada por el Parlamento. Por otro lado, la rama germana de los Windsor los vincula también con la Monarquía española. Esta conexión se remonta al matrimonio de la nieta de la Reina Victoria, la Princesa Victoria Eugenia de Battenberg, con el rey Alfonso XIII de España.

Familia Mountbatten-Windsor

El apellido Windsor que lleva actualmente la Casa Real británica es relativamente reciente dentro de esta dinastía con la familia inglesa que se decantó por un nombre "inglés" para eliminar cualquier vínculo con Alemania, país enemigo en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). El nombre oficial, Sajonia Coburgo Gotha, llegó a convertirse en un verdadero problema durante ese conflicto al generar malestar entre la población por su fuerte asociación con lo alemán.

Historia[editar]

Dicho apellido, que llegó a esta monarquía a través del matrimonio, en febrero de 1840, de Alberto, hijo a su vez del Duque Ernesto I de Sajonia-Coburgo-Gotha, sonaba demasiado germánico.
Un ataque aéreo contra Londres llevado a cabo por los alemanes el 13 de junio de 1917 con catorce aeroplanos llamados "Gotha", en el que murieron 162 personas y que dejó 432 heridos, no hizo sino poner de relieve la urgente necesidad de un cambio.
Eludir cualquier connotación con el enemigo pasó a ser una tarea primordial durante el reinado del rey Jorge V -desde 1910 a 1936-, que junto a su familia y consejeros sopesaron alternativas más al gusto del pueblo británico.
Tras barajar opciones como York, Lancaster, Plantagenet, Tudor-Stuart o Fitzroy, fue el secretario privado del monarca, Arthur John Bigge, el primer barón Stamfordham, a propuesta del primer ministro Lloyd George, quien dio con la solución.
Windsor, al igual que el famoso castillo homónimo, cerca de Londres, constituía todo un símbolo para Inglaterra, además de ser un nombre cien por cien inglés y fuertemente ligado a la realeza.
Hasta el día de hoy, la familia real británica responde a este apellido, que heredó Isabel II.
Al contraer la actual soberana matrimonio con el príncipe Felipe de Grecia, perteneciente por vía materna a la familia de los Mountbatten, la Reina dispuso que sus descendientes se apellidaran Mountbatten-Windsor.
El abuelo materno de Felipe de Edimburgo, príncipe alemán llamado Louis Alexander de Battenberg (1854-1921), que contrajo matrimonio con una nieta de la reina Victoria, Victoria de Hesse-Darmstadt, tradujo su apellido, alemán, al equivalente inglés de Mountbatten (berg y mount es montaña, monte en alemán e inglés respectivamente).
En abril de 1952, dos meses después de su ascensión al trono, Isabel II dispuso que tanto ella como sus hijos serían conocidos como la Casa y Familia Windsor, apellido que heredarían sus descendientes y respectivos hijos.
Un decreto posterior, dictado el 8 de febrero de 1960, precisa, sin embargo, que mientras que la Soberana y sus cuatro hijos -CarlosAnaAndrés y Eduardo- serían conocidos como Windsor, otros familiares que no fuesen príncipes o altezas reales llevarían el apellido Mountbatten-Windsor.
Así, este último fue el utilizado por decisión propia por una de sus hijas, la princesa Ana, cuando se casó con su primer marido, el capitán Mark Phillips, en 1973.1
El heredero del trono, el príncipe Carlos, casado en segundas nupcias con Camilla, Duquesa de Cornualles, podría optar por el de Mountbatten, haciendo honor a su tío abuelo y mentor, Louis Mountbatten, el último Virrey de la India, asesinado por el IRA en 1979.
Así se indica en el segundo capítulo de la biografía del príncipe Carlos escrita por el periodista Jonathan Dimbleby, amigo personal y biógrafo del primogénito de Isabel II.
Esta decisión, que, según dicho autor, cuenta con la aprobación del príncipe Felipe, duque de Edimburgo, ha sido objeto de grandes discusiones en el seno de la familia real, pero por tratarse de una cuestión constitucional, debe ser consultada con el primer ministro y aprobada por el Parlamento.
Por otro lado, la rama germana de los Windsor los vincula también con la Monarquía española. Esta conexión se remonta al matrimonio de la nieta de la Reina Victoria, la Princesa Victoria Eugenia de Battenberg, con el rey Alfonso XIII de España.

Henry Ford, el estadounidense más querido por Hitler



El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu tal vez desconozca que bajo la legislación europea relativa al revisionismo histórico en materia del Holocausto judío, sus incendiarias declaraciones exculpando a Adolfo Hitler del genocidio, pudieran ser constitutivos de delito al alinearse claramente con los más radicales revisionistas que al igual que él entienden que el Führer tan sólo pretendía expulsar a los judíos de Europa Central.

Sus absurdas declaraciones inculpando al Mufti de Jerusalén Haj Amin al-Husseini, de ser el verdadero responsable intelectual del Holocausto judío al incitar (según él) a Adolfo Hitler a adoptar la “Solución Final” contra los judíos, son absolutamente falsas y totalmente carentes de rigor histórico.

En el encuentro mantenido por el clérigo palestino y Hitler el 28 de Noviembre de 1941 en Berlín, es claramente apreciable el interés del Fürher en su compromiso para combatir a la judería mundial, en tanto que el Mufti al-Husseini tan sólo expresa su preocupación por los intereses árabes en general y en el palestino en particular. En ningún momento al-Husseini (como se desprende de la transcripción oficial de dicho encuentro 

http://www.gilad.co.uk/writings/2015/10/22/hitler-the-mufti-the-official-transcript-november-28-1941 ), hace mención alguna durante toda la conversación a la “quema de judíos” como intencionalmente ha sugerido el premier hebreo.

La disparatada versión del revisionista Netanyahu ha sido ya rechaza por historiadores y políticos israelíes y palestinos, algunos de los cuales han llegado a señalar que dichos incongruencias no sólo pretenden trivializar sobre el Holocausto pero tendrían como objeto el caldear aun más el ambiente de confrontación entre lo más radical de la sociedad judía y el incipiente levantamiento popular palestino.

No obstante y si nos ceñimos a un absoluto rigor histórico obtendremos que la relación entre el III Reich y el sionismo en la Alemania Hitleriana, lejos del pretendido clima de persecución, era íntima.

Desde la subida al poder de Adolfo Hitler en 1933, el Nacional Socialismo apoyó al sionismo de manera significativa en el proyecto de emigración judía a Palestina. En la confluencia ideológica, ultranacionalista y un evidente entendimiento desde la perspectiva étnico/identitaria, el nazismo y el sionismo fortalecieron sus posicionamientos afines. El sionismo experimentó una importante progresión durante el nazismo. Publicaciones como el “Jüdische Rundschau” (periódico de la Federación Sionista en Alemania) incrementaron potencialmente sus ventas y la celebración en 1936 en Berlín de la Convención Sionista, dan cuenta de la expansión de la vida política de los alemanes sionistas en tiempos del III Reich.

Las SS eran particularmente entusiastas en su apoyo al sionismo. En 1934 una publicación interna de las SS recomendaba a sus miembros un apoyo incondicional y activo al Sionismo, tanto por parte del gobierno como del partido nazi, como la mejor herramienta para incitar a la emigración a Palestina de los judíos alemanes.

Leopold von Mildenstein, un importante oficial de las SS y Kurt Tuchler representante de la Federación Sionista alemana, realizaron juntos un recorrido de seis meses por Palestina para verificar el desarrollo y expansión de los asentamientos judíos en territorio palestino. A su regreso, von Mildenstein publicó a finales de 1934 una serie de doce artículos para el importante diario berlinés Der Angriff, donde el oficial nazi expresaba su admiración por los extraordinarios logros de los colonos judíos en Palestina. El periódico berlinés emitió un medalla conmemorativa de dicha visita en la que se exhibía en una cara la Swastika (cruz gamada nazi) y en la otra cara la estrella de David, como muestra de los estrechos lazos entre el sionismo y el nazismo.

Los servicios de seguridad de Himmler (jefe de las SS y Gestapo) colaboraron con la Haganah (escuadrones paramilitares terroristas judíos en Palelstina) dirigiendo la emigración judía a Palestina así como entregas secretas de armamento alemán a colonos judíos para su uso en enfrenatmientos con la población árabe palestina.

En enero de 1941 otra banda criminal judía, el Lehi o Stern Gang (escisión de otro grupo paramilitar sionista, “Irgun Zvai Leumi”), comandada por Avraham Stern, sometió una propuesta formal de alianza político-militar con la Alemania nazi a través de Otto Werner von Hentig, cónsul alemán en Beirut.

Lo que resulta ciertamente paradójico es que estos grupos terroristas judíos participaran activamente en la guerra del lado alemán, cuando ya eran conocidas las deportaciones masivas de judíos de Europa central y el exterminio de judíos por parte de régimen nazi ya había dado sus primeros pasos con masivas masacres en Lituania. La explicación estaría en el hecho de que el movimiento sionista es laico/reformista (el padre del sionismo, Theodor Herlz era ateo), mientras que la mayoría de las víctimas del Holocausto eran judíos ortodoxos Jaredis opuestos al sionismo y al establecimiento del estado de Israel, por lo que muchos se negaron a participar del proyecto nazi-sionista de emigración masiva a Palestina. Hoy en día la comunidad judía Jaredí es una de las más odiadas en Israel.

Pero lo que sí se le puede achacar al Netanyahu historiador es el hecho de desconocer la misma historia del partido político en el que milita, el Likud, de este partido llegó a decir Albert Einstein (ilustre judío) en una famosa carta”… un partido político con un enorme parecido en cuanto a su organización, métodos, filosofía política y planteamientos sociales, a los partidos nazi y fascista.“

El Likud, una formación fundada bajo inspiración de uno de los padres fundacionales de la entidad sionista, Zeev Jabotinsky no deja indiferente a nadie. “Hitler Jabotinsky” como lo denominaba Ben Gurion, fue el instigador del sionismo revisionista del que surge el grupo terrorista judío de extrema derecha Irgun Zyai Leumi, tristemente célebre por sus innumerables masacres contra poblaciones palestinas en los años ´40.

Jabotinsky era un admirador de la Alemania nazi pero sobre todo de la Italia fascista, Mussolini llegó a decir de él en 1935, “…Para el éxito del sionismo, necesitais tener un estado judío con una bandera judía y una lengua judía. La persona que verdaderamente entiende eso es vuestro fascista, Jabotinsky.”

Benzion Netanyahu, padre y mentor político de Benjamin Netanyahu, fue en los años´30 secretario personal de Zeev Jabotinsky. Benzion Netanyahu pronunció en 1998 un discurso conmemorativo del 50 aniversario del nacimiento de Israel, donde elogió la figura de

Abba Achimier, (un estrecho colaborador de Jabotinsky que abrazó el Nazional Socialismo de Hitler, por “salvar a Alemania de la Guerra civil y la dictadura soviética”),el progenitor del benjamin de los Netanyahu no tuvo reparo en alabar públicamente a este sionista como su modelo político a imitar.

La palabra “Holocausto” es un término bíblico que significa “sacrificio”, ¿porqué el uso de “sacrificio” para denominar un genocidio? La respuesta según algunos investigadores residiría en que el movimiento sionista internacional habría sacrificado a los judíos europeos en el Holocausto para cumplir escrupulosamente una siniestra agenda geo-política que se granjeara simpatía, culpa y compensación financiera internacionales, con el objeto de legitimar un “Hogar Nacional Judío” en tierra árabe, un proyecto inviable sin el trasfondo victimista del Holocausto.

Netanyahu lo sabe bien, por eso su reciente intento de reescribir una historia donde su entorno más cercano jugó un papel tan vergonzante, erra al al abrir la caja de Pandora de las miserias sionistas.

Alberto García Watson/ Beirut

YOUTUBE/hanspeterfirbas

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sábado, 10 de febrero de 2018

EN TRUJILLO TRABAJANDO CON LOS NIÑOS DEL PERÚ

Estimados amigos, estamos hace una semana en Trujillo trabajando por el deporte y por los niños del Perú. Regresamos la próxima semana con todo....

Fotos (C) Alemán en el balneario de Pimentel, Chiclayo, semana pasada.