domingo, 27 de noviembre de 2016

Apresuramiento, falta de investigación o simple fiel obediencia

Por Hans-Peter Firbas

En los últimos días de julio se inició un bombardeo mediático culpando directamente, sin ninguna prueba, a ISIS, como organización responsable de actos terroristas en un Centro Comercial de München, ocasionando la muerte de nueve personas y también en otros lugares en Alemania. Luis Doncel, corresponsal en Berlín de El Diario El País de España no dudó en enviar un despacho el 23 a la medianoche calificando ese ataque como un atentado del terror. Más aún, durante todo su artículo insistía una y otra vez que Alemania estaba siendo objeto de deliberados y constantes preocupaciones ocasionadas por ellos.

Como para redondear su informe, manifestó que el Presidente de USA Barak Obama, había ofrecido de inmediato su ayuda y sus buenos oficios para contribuir con las investigaciones, cuando todos sabemos que su país sufre casi a diario asesinatos masivos provocados por simples delincuentes, pero para él lo de Berlín fue causado por dicha organización, criticando la bondad que tuvo el gobierno germano de abrir de par en par sus puertas para asistir humanitariamente a millones de personas que morían de hambre, de sed y de diversas enfermedades.

Horas antes de que no sólo ese medio, sino prácticamente la totalidad de la prensa del mundo, no se tomara la molestia de verificar si la acusación tenía fundamento. En pleno ataque realizado por un delincuente común y con serios problemas psiquiátricos, era el delincuente y simplemente a nadie le importó lo que él mismo explicaba sobre su actitud. El Diario Sur de España señalaba paralelamente que dicho ataque lo efectuó un nacionalista alemán, que odiaba a los extranjeros.

Ali David Sonboly, quien a sus escasos 18 años asesinó a nueve personas, hirió a diez y seis y luego se suicidó era nada más que un enfermo mental y un extremista. El Centro Comercial Olympia (OEZ) fue el trágico lugar de este incidente, que debe ser calificado como un acto de un delincuente común. Tenía doble nacionalidad. Era alemán e iraní.

Mientras el ataque de misiles mass media contra el ISIS era a cada minuto, horas antes había escuchado la siguiente conversación entre Sonboly (S) y un vecino (V).

S: “Tuve que comprar un arma. Soy alemán. He nacido aquí y he crecido acá. Estuve hospitalizado.”

V: “Idiota, perro común.”

S: “Gracias a ustedes yo estaba intimidado durante siete años porque tenía que .. (?).”

V: “Pajero. Gilipollas.”

S: “Y ahora tengo que cargar y comprar un arma.”

V: “¿Un arma? ¿Sabe qué? Tienes el cerebro destrozado. Necesitas una cogida.”

S: “(...) soy su anfitrión, ¿verdad?”

V: “Eso lo tienes que decir tú pajero.”

S: “Porque mierda turcos.”

V: “Mierda, tienes un arma y está cargada. Busquen a la policía, que corre de un lado a otro.”

S: “Soy alemán. Deja de quejarte.”

V: “Eres un pendejo.”

S: “Déjeme tranquilo.”

V: “Eres un pajero. ¿Qué mierda quieres hacer?”

S: “Mi padre nació aquí. ... (?) Lo odiaba. En el área de Hartz IV. Fui a la escuela allí.”

V: “Entonces, qué mierda. Tu cerebro no sirve. Debería estar en tu ano.”

S: “Por gente como usted, mi tratamiento duró mucho tiempo.”

V: “¿Tratamiento? Usted pertenece a la sala de psiquiatría, gilipollas.”

S: “Yo no hice nada. ... Cumplo mi palabra y cierra la boca.”

Luego se escuchan cuatro disparos. La gente en el balcón, desde donde se filmaba, pasó momentos aterradores. Después del tiroteo en el Centro Comercial, el joven huyó. Una patrulla civil lo persiguió. Había disparos. Su cuerpo fue encontrado cerca de un kilómetro del Centro Comercial.

El orate delincuente nunca tuvo problemas relacionados con el tema de los refugiados. “Hay seguridad en München. Tenía 18 años, nació y creció en München. Fue alumno en un colegio. No había ninguna referencia con el terrorismo,” aseguraba la policía.

Luego de analizar varios datos, a las 17.50 hora local –antes de iniciado el ataque mediático contra ISIS-, todas las pruebas apuntaban a un ataque realizado por nacionalistas de derecha de Alemania, en busca de reclamar con brutalidad la presencia de extranjeros.

El primer indicio fue esa conversación en idioma alemán, que ningún comunicador social se preocupó en escucharla. En segundo término, los ataques terroristas de ISIS no son efectuados con balas. ¡Por Dios! ¡Cuándo! Ellos lo que desean es la destrucción total, ¿con un hacha? Por otra parte, ¿por qué Alemania? Es uno de los pocos países en el mundo que apoyó incondicionalmente a los refugiados.

Tercero, dicho Centro Comercial está normalmente lleno de inmigrantes y el asesino gritaba "extranjeros de mierda, soy Alemán", una frase que no deja duda alguna del objetivo del choque. El propio periodista de la Süddeutsche Zeitung, Sebastian Shopp confirmó luego la traducción de la conversación.

Finalmente, ninguna de las páginas web que habitualmente emplea el Estado Islámico o las células yihadistas había reivindicado los hechos y la propia Policía de München aseguraba en ese momento, que el ataque no tiene «características islamistas». La posibilidad de que se trate de un atentado ejecutado por miembros de la extrema derecha era la conclusión. En este sentido, por coincidencia, se cumplía el quinto aniversario de la matanza perpetrada en Noruega por el ultraderechista Anders Breivik, quien asesinó a 77 personas, en un crimen de odio vinculado a planteamientos neonazis y xenófobos.

Días antes, el 19 de julio un joven afgano de 17 años de edad atacó un tren regional a punta de hacha, hiriendo a cinco personas. Este muchacho se encontraba en calidad de asilado en Alemania. Los medios de comunicación, en su gran mayoría, se han referido a este ataque como reconocido por ISIS.

Debido a la cercanía de España al hecho y a somos hispanohablantes me referiré a un par de casos por la manera cómo se daba a conocer estos acontecimientos.

El País Internacional (España), “El refugiado sirio que se estalló en Alemania juró lealtad al ISIS. El Confidencial.com, “Alemania, dividida ante la política de acogida a refugiados tras los últimos atentados. Por primera vez se ha producido en Alemania un atentado relacionado con el Estado Islámico. En la noche del domingo, Mohammad Deleel, de 27 años y natural de Alepo, hizo explotar una mochila-bomba en la ciudad de Ansbach, en las inmediaciones de un festival de música en el que se encontraban miles de personas en ese momento. El terrorista murió en el acto e hirió a doce personas, tres de ellas de gravedad. Al parecer, esta persona había estado bajo tratamiento psiquiátrico y había tratado de quitarse la vida en dos ocasiones sin éxito.”

El País Internacional (España), “Alemania se enfrenta a sus peores temores.” El Mundo.com (España) “El autor del atentado en Ansbach le decía a a los alemanes: "No viviréis en paz".

Durante los días siguientes, tuve la oportunidad de intercambiar opiniones con alemanes en Lima. "Vas a ver Hans. Hoy comenzará una obra teatral de la situación en el país. Y los medios la van a vender como un problema con ISIS y el Islám para que Estados Unidos nos obligue a que nos metamos a una guerra que nunca aceptaremos." Luego, en la noche mi hijo, conversando sobre el tema, señaló con precisión. "Alemania es un país próspero, de primer nivel y su pueblo es tan inteligente que nunca aceptará ser parte de un conflicto bélico que no nos corresponde y que además no la necesitamos."

Cuando lo dijo, de inmediato entró a mi chip Estados Unidos, país que siempre recurre a construir guerras para hacer caja en la venta de armas, en el traslado de sus soldados y esa masa de movimiento económico para que se reactive su economía, tratando de salir reiteradamente de esos baches de crisis monetaria. Simplemente, pensé que Alemania ya sabe lo que es la guerra en carne y sangre propias y su pueblo está educado al respecto.

Estados Unidos va a seguir insistiendo en sus campañas a través de sus medios, para que el pueblo alemán cambie de actitud sobre el "problema con el ISIS". Pero justo ese día, nuevamente un sirio, recibido con amor y compasión, se le dio casa, comida y techo, se le curaba sin costo en los hospitales germanos y siempre estuvieron pendientes de que se sienta bien en Alemania, pero hizo explotar su mochila bomba, sin siquiera haber ingresado al Centro Comercial y sin haber matado a nadie. Estaba completamente probado que el señor hace años intentó suicidarse varias veces

El comunicador social independiente le va decir que es un asunto estrictamente social, por la sencilla razón que Alemania actuó en su momento, pensando en los desvalidos, en los millones de familias sin casa, al estado de salud que se encontraban miles de miles de seres humanos. Lamentablemente, entre millones, la posibilidad de recibir basura e infiltrados del ISIS, así como sus contras o locos es muy alta.

El hecho que el ciudadano sirio haya sido rechazado por el gobierno alemán para recibir el estatus de refugiado, ha sido el motivo para que él la hiciera explotar. Su locura ya tenía dentro de su cerebro hace años. Mohammad Deleel, de 27 años de edad, con antecedes de paranoia y esquizofrenia y haber seguido un bien tiempo tratamiento psiquiátrico pagado por Alemania, además de sus otros gastos, tenía ya sus días contados.

Al enterarme de estos actos criminales, que no pueden ser atentados terroristas y les seguiré repitiendo lo mismo, inclusive a la colega Carmela Negrete, corresponsal en Berlín del Periódico Digital Internacional de España. "Sirio mochila bomba Alemania". Es un asunto social, que Alemania sabía que tendría que enfrentarlo tarde o temprano y no le importó asumir el pasivo de aceptar a millones de necesitados. Si eso es un delito, no lo sé.

Ahora bien, Estados Unidos y sus aliados insisten en culpar a Alemania por su política humanitaria. En primer lugar, ni el francotirador de München, ni los autores de Wurzburgo, Ansbach y Reutlingen llegaron a Alemania en el polémico otoño de 2015.

La Agencia de noticias EFE afirmó que el ataque con hacha del 18 de julio: "ahora se ha probado que se había registrado en Alemania con dos nombres diferentes, primero como Riyad Aboot, que absolutamente no es un nombre afgano, y segundo como Muhammad Riyad. El autor del ataque, que murió por disparos de la Policía tras herir a cinco personas con un hacha y un cuchillo, ingresó en Alemania por Passau (Baviera) el 30 de junio de 2015 y se registró como refugiado afgano, aunque no llevaba pasaporte.

Por su parte, el ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière, admitió "indicios de duda" acerca del origen del atacante y se remitió a que éste entró en Alemania como afgano, aunque podría tratarse de un paquistaní.

El joven, tras llegar al país, había sido asignado a la región de Würzburg, primero en un centro de acogida para menores, trabajó como aprendiz en una panadería y dos semanas atrás fue destinado a una familia de acogida, también en esa zona de Baviera. Hablamos de un delincuente común, no de un terrorista, que ingresó a Alemania ilegalmente en el verano de 2015 y no en el otoño del mismo año, cuando lo hicieron en masa los extranjeros.

David Ali Sonboly, un germano-iraní de 18 años obsesionado con las matanzas masivas, asesinó a nueve personas, adolescentes y adultos jóvenes en su mayoría, cerca de un centro comercial de München. Sufría trastornos psiquiátricos. Había preparado su acción durante un año. Uno de sus amigos, de 16 años, fue detenido, la policía sospecha que había sido informado del proyecto de masacre por el autor y no dio la información a nadie.

Sonoble nació y estudió en München y tenía la nacionalidad alemana. Su padre iraní trabajaba años como taxista y vivía también con un hermano menor. Quedó ampliamente demostrado que era germanófico y enfermo mental.

Un refugiado sirio de 21 años mató durante una disputa a una polaca de 45 con un golpe de machete en un pequeño restaurante de la ciudad de Reutlingen (suroeste), tras lo que huyó corriendo e hirió a su paso a otras personas provocando el pánico. Finalmente, pudo ser detenido al ser deliberadamente atropellado por un automóvil. Según la policía, se trató de un drama pasional.

"La policía dijo que el sujeto tenía antecedentes de participar en peleas y que visiblemente actuó solo. No hay ningún peligro para la población de Reutlingen y de los alrededores" añadió la policía.

La policía alemana indicó que no tiene pruebas de que el ataque de un hombre con machete en Reutlingen sea de origen terrorista. 2En estos momentos no disponemos de ningún elemento que indique que se trata de un atentado terrorista", destacó la policía de Reutlingen mediante un comunicado.

Horas después, la policía de Alemania confirmó que se trataba de un "crimen pasional. Cuando un hombre y una mujer se pelean, partimos del principio que se trata de un crimen pasional" declaró un portavoz a la agencia de prensa DPA.

El 24 de julio un atentado suicida: un refugiado sirio de 27 años debía ser expulsado hacia Bulgaria al ser rechazada su petición de asilo. Estuvo internado en una clínica psquiátrica tras dos intentos de suicidio. La Agencia de Noticias Española EFE cuenta claramente la historia Mohammed Daleel.

Berlín, 26 jul (EFE).- El terrorista suicida de Ansbach (sur de Alemania) se presentó como pacifista al pedir asilo el 21 de 2014 cuando dijo a las autoridades alemanas, según actas a las que han tenido acceso algunos medios locales, que había salido de Siria porque no quería empuñar las armas contra otros seres humanos.

El terrorista, que según las actas es Mohammed Daleel, procede de Alepo, una de las ciudades más afectadas por la guerra en Siria, donde fue al colegio y estudió un año de derecho a la vez que trabajaba en la fábrica de jabones de su padre. "Un misil hizo impacto contra nuestra casa y resulté herido y me llevaron a Turquía", dijo Daleel a las autoridades alemanas.

Luego pudo regresar a Siria -un primer intento por llegar a Europa no tuvo éxito- y, según aseguró al pedir asilo, fue varias veces detenido tanto por las fuerzas del régimen de Bachar Al Asad como por militantes de Al Qaeda. "Tengo miedo a la muerte y a la humillación. No quiero usar armas contra otra gente. Tengo miedo de volver a Siria porque podría convertirme en un asesino", dijo a las autoridades alemanas cuando solicitó el asilo.

Su mujer y sus hijos, según dijo en el interrogatorio, murieron en la guerra y sus padres están en prisión por haber participado en manifestaciones contra el gobierno. En la autopsia que se le practicó tras morir en el atentado, los médicos forenses encontraron rastros de lesiones de guerra.

Para terminar, mi eterno agradecimiento al Diario Expreso de Lima, quien me dio una oportunidad muy difícil de conseguir. De poder decir la verdad fundamentada, con pruebas y decenas de datos investigados con profundidad y dedicación. Alemania no quiere saber nunca más de una guerra, pero poderosos involucrados en los negocios de la guerra se encuentran haciendo lo posible para que se involucre en la batalla.










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