martes, 2 de mayo de 2017

EL DEPORTE EN PERÚ: CORRUPCIÓN Y DICTADORES AL TIMÓN PARTE 1

CAPÍTULO I: MI PRIMERA DECEPCIÓN

Por Hans-Peter Firbas

Desde hace más de 35 años sigo muy de cerca el deporte peruano en varias de sus disciplinas. Sin embargo, debido a mi interés desde muy joven por la investigación periodística pude encontrar la verdad sobre el partido Perú-Argentina en 1978, asunto que honestos escritores y periodistas argentinos, a diferencia de los nuestros, fueron los más preocupados por llegar a lo que realmente sucedió con ese irregular resultado, mientras la prensa deportiva, cómplice de la corrupción y amante del dinero, decidió dejarlo allí.

Luego de 20 años, Ricardo Gotta, prominente escritor argentino escribió el libro ‘Fuimos Campeones’. Debido a una acuciosa y detallada investigación e innumerables pruebas y testimonios no había forma de contradecir el contenido de su obra. No hay duda del arreglo, ya que sus datos recopilados coincidían plenamente con las declaraciones del ex senador peruano Genaro Ledesma, quien declaró ante el juez federal argentino Norberto Oyarbide, que los 13 ciudadanos peruanos deportados ese año de forma ilegal por la dictadura de ese país tenían por destino ser desaparecidos en uno de los vuelos de la muerte. Su derrotero ilegal en el país, sumado a la presión internacional, habrían motivado un acuerdo para su expulsión de la Argentina, que tuvo como moneda de cambio el resultado de ese encuentro.

El testimonio de Gotta encaja con lo declarado por el ex senador peruano. "Logré reunir en el libro una decena de evidencias contundentes que apuntan a que hubo una operación que instaló dos escenarios: uno de miedo, de coerción. Y otro de corrupción, de soborno, al menos sobre algunos de los miembros de la selección de Perú". Gotta menciona un diálogo mantenido entre el dictador argentino, el general Jorge Rafael Videla, y su par peruano, Francisco Morales Bermúdez, a través de una radio argentina, minutos después del debut de Perú en el Mundial con una victoria 3-1 ante Escocia, en Córdoba el 3 de junio de 1978.

"General, quiero felicitarlo sinceramente por el triunfo que logró la selección que representa a su país, al que considero un triunfo latinoamericano", dijo Videla. "General, le agradezco la generosidad y todas las muestras de afecto que reciben mis compatriotas en su estada en tierra argentina. Estamos en deuda con ustedes", le respondió el peruano.

Gotta dice que esa deuda la terminaría pagando Morales Bermúdez con otro llamado telefónico días después, pero esta vez al capitán de Perú, Héctor Chumpitaz, horas antes del partido en el que Argentina precisaba ganar por cuatro goles y que terminaría 6-0.

El periodista argentino cuenta que, luego de hablar con Morales, Chumpitaz se reunió con todo el plante de Perú en su cuarto. "El presidente Morales Bermúdez me ha llamado. He recibido un nuevo llamado del señor presidente, sí... Me pidió nuevamente que los felicitara por el esfuerzo realizado hasta aquí y me advirtió que comprendía muy bien que los puntos que hemos perdido en los últimos partidos son contingencias del juego. Sólo eso...".

"¿Eso es todo?", preguntó uno de los jugadores. "No. Me trasmitió que desea que tratemos de vencer a la Argentina, pero que sabe muy bien lo difícil que es la misión que nos pide. Que nos manda un abrazo fraterno, más allá del resultado que obtengamos. Me dijo eso dos veces", asegura Gotta en su libro.

El otro extraño hecho de aquel partido fue la visita de Videla y de Chumpitaz y de Henry Kissinger al vestuario peruano antes del partido sólo para “saludar a los jugadores”. El pedido del DT, Calderón para que Perú jugara con su camiseta suplente para que la bicolor no pasara vergüenza. José Velásquez, que fue titular en aquel encuentro, negó que hubiera habido sobornos, pero sí aceptó que aquel día nada fue normal.

"Recuerdo que un día antes del partido, Chumpitaz, Oblitas, 'Panadero', Cubillas, Sotil y yo le pedimos al DT Marcos Calderón que no pusiera a Quiroga, y él aceptó. Pero luego, en el vestuario, después de que llegaran el presidente argentino (Videla) y el por entonces secretario de Estado de Estados Unidos, Henry Kissinger, vimos que el técnico lo ponía. Nos sorprendimos".

Otro que ha seguido el tema al detalle es el periodista Ezequiel Fernández Moore, quien escribió lo mismo. “Ese partido no fue normal. Todavía tengo fresca la imagen de Juan Carlos Oblitas, otro integrante de aquella selección peruana, cuando le pregunté por ese partido en la tribuna de prensa del Estadio Azteca, el día de la inauguración del Mundial de México 86.” Me respondió que “ese partido no fue normal, en ese partido hubo cosas raras.”

Fernando Rodríguez Mondragón, sobrino de Miguel Rodríguez Orejuela, capo del Cartel de Cali, publicó hace unos años un libro en que aseguró que esa organización narco aportó dinero para sobornar a Perú. ''De primera mano supimos cómo fue lo del partido Argentina-Perú. Mi tío Miguel habló con un grande del fútbol mundial y le confesó lo del dinero que hubo para arreglar ese partido para sacar a Brasil de la final'', declaró Rodríguez Mondragón a Radio Caracol, de Colombia, luego del lanzamiento del libro “El hijo del Ajedrecista 2”.

¿Argentina podría haber usado dinero del narcotráfico, vía Colombia, para sobornar a los jugadores? Según el periodista Gonzalo Guillén, en una nota publicada en el Miami Herald en diciembre de 2007, “estudiosos de la evolución del narcotráfico colombiano, célebre siempre por su afición al fútbol, consideran que el memorable triunfo de 1978 le abrió las puertas de Argentina a los capitales de la cocaína colombiana y debido a ello, por ejemplo, familias de mafiosos muertos han podido huir, establecerse en ese país y asumir el control de fortunas que llevaban años allá cuando ellos llegaron. Una de ellas es la de Pablo Escobar, cuya esposa y sus dos hijos se establecieron en Buenos Aires después de que el capo murió en un enfrentamiento con las autoridades en Medellín en diciembre de 1993”.

EL ASESINATO DE CARLITOS MENEN, CONSECUENCIA DE ESE NEFASTO ARREGLO

Virginia Vallejo presentó el libro “Amando a Pablo, odiando a Escobar”, en el que vincula la muerte de Menem junior con la presencia en Buenos Aires de la ex esposa y los hijos de Escobar, quien había muerto abatido por la policía en diciembre de 1993. Victoria Eugenia Henao y sus chicos llegaron refugiados a la Argentina en 1995.

“Durante el gobierno de Menem, después de lavar 899 millones, Victoria Eugenia Henao y sus hijos quedan libres. Pero un tiempito después Carlitos Menem iba en un helicóptero y estalla su helicóptero.” Según Vallejo, los socios de Pablo Escobar habrían encargado el asesinato de Carlitos como venganza de que el entonces presidente dejara libre a la viuda y los hijos del narco colombiano y se haya quedado con parte de su fortuna.

Aunque el Presidente Menen aseguró durante años que fue un accidente, al final reconoció que fue un atentado ante tantas irrefutables pruebas. Menen le robó plata a los narcos y su hijo pagó las consecuencias junto a mi amigo Silvio Oltra.


El Periodista peruano Alamo Pérez Luna viajó a Buenos Aires y  también conversó con jugadores peruanos.....



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